domingo, 2 de marzo de 2014

ESTOY LOCO Y TÚ! ... Todos estamos un poquito locos y unos más que otros.


ESTOY LOCO Y TÚ!

Durante una visita a un Instituto Psiquiátrico, le pregunté al Director, qué criterio se usaba para definir si un paciente debería o no ser Internado.

'Bueno,' dijo el Director, 'hacemos la prueba siguiente:

 Llenamos una bañera, luego al paciente le ofrecemos una cucharita, una taza y un balde y le pedimos que vacíe la bañera. En función de cómo vacíe la bañera, sabemos si hay que internarlo o no y con qué tratamiento empezar'.

- Ah, entiendo- dije. - una persona normal usaría el balde porque es más grande que la cucharita y la taza.

- No - dijo el Director - una persona normal sacaría el tapón....

Max que prefiere me dijo:
¿Una habitación con vista al mar o viendo al jardín?

… Yo le respondí: una habitación con vista al mar, y aquí estoy hoy gozando de su hermosa playa.

... Mi habitación da al jardín me dijo el Director.

... Amigo lector, y la tuya como la quieres?

MORALEJA: Todos estamos un poquito locos y unos más que otros. Algunos lo disimulamos mejor que otros y nos adaptamos bien a una sociedad completamente llena de locura.


(Esta historia fue escrita por un autor desconocido. La historia con su moraleja fue coleccionada, y recontada por Max Guerra).

RECETA PARA UN EXCELENTE AÑO NUEVO! ... Nosotros somos los arquitectos de nuestra propia felicidad.

RECETA PARA UN EXCELENTE AÑO NUEVO!

Tome doce meses que estén bien maduros. Vea que estén limpios de amargos recuerdos, de odio y rencores.

Límpielos cuidadosamente de pegajosa malevolencia y quíteles cualquier mancha de mezquindad y pequeñez. Vea que en estos meses no quede nada del pasado y téngalos tan frescos y limpios como cuando salieron del GRAN ALMACEN DEL TIEMPO.

Corte esos meses en treinta partes iguales. Esa cantidad rinde trescientas sesenta y cinco porciones.

No trate de cocinarlo todo a la vez, prepárelo día a día de la siguiente manera:

Ponga en cada uno de ellos:
12 partes de Fe
11 partes de Paciencia
10 partes de Entusiasmo
9 partes de Trabajo (no omita este ingrediente o echará a Perder el gusto de su receta)
8 partes de Esperanza
7 partes de Fidelidad
6 partes de Libertad
5 partes de Amabilidad
4 partes de Descanso
3 partes de Oración
2 partes de Meditación
1 parte de Resolución Bien Seleccionada

Agregue: una cucharada de Espiritualidad, un poco de esparcimiento, un poquito de Simpleza y una taza bien limpia de Buen Humor, añada a todo esto Amor al gusto, mezcle con una buena dosis de energía. Aderécelo con Sonrisas y un poquito de júbilo…. después sírvalo con una salsa de Serenidad, Altruismo y Alegría.

¡Abrazos y felicidades! … Esta receta es de excelentes resultados en cualquier parte de la “Tierra”.

MORALEJA: Nosotros somos los arquitectos de nuestra propia felicidad.

Salmo 86:12,13.
“Te daré gracias, Señor mi Dios, con todo mi corazón y glorificaré tu nombre para siempre. Porque grande es tu misericordia para conmigo”.

Salmo 109:105
“Tu palabra es una lámpara que guía mis pies y una luz para mi camino”.


(Esta receta de reflexión fue escrita por un autor desconocido).

LA ISLA DE PASCUA (Easter Island) ... Recibamos a los extranjeros o visitantes con las manos abiertas, sirvámosles con todo nuestro corazón y tratémoslos como a nosotros mismo.

LA ISLA DE PASCUA (Easter Island)

La Isla de Pascua es una isla de Chile ubicada en la Polinesia, en medio del océano Pacífico. Hanga Roa, es la capital y único poblado existente en la isla. Su nombre tradicional es Rapa Nui, que significa “Rapa Grande” en el idioma de los navegantes tahitianos que visitaban la isla. El nombre de Isla de Pascua le fue dado por el navegante neerlandés Jakob Roggeveen, que en uno largo viaje por las costas chilenas, la descubrió el 5 de abril de 1722, fecha correspondiente al día de Pascua de Resurrección.

La isla es uno de los principales destinos turísticos del país chileno debido a su belleza natural y su misteriosa cultura ancestral de la etnia rapanui, cuyo más notable vestigio corresponde a enormes estatuas conocidas como moai.

LEYENDA

Cuenta una leyenda que la isla mítica de Hiva o Rapa Iti se estaba hundiendo alrededor del año 1200 y que el antiguo pueblo polinesio llamado Maorí (sabios) decidió abandonarla porque se habían perdido un alto porcentaje de las tierras de cultivo. Ellos hicieron unas pequeñas canoas y llenos de valentía e intrepidez bajo el liderazgo de Hotu Matu'a, primer ariki o rey, fueron a buscar otra isla más grande y segura. Partieron siguiendo la ruta de las estrellas hasta llegar a Rapa Nui (hoy Isla de Pascua) y la llamaron Te pito o te henua que significa “El ombligo del mundo” y la convirtieron en su nuevo hogar dando origen a la cultura Rapa Nui.

Dicen que el príncipe inca Túpac Yupanqui alrededor del año 1460 mandó a construir un colosal barco y decidió navegar con intensión de llegar a las tierras del norte (Mesoamérica). Navegó durante muchos días hasta llegar a una hermosa isla a la que llamó Mata ki te rangi “Ojos que miran al cielo” ya que Dios lo salvó de una de las peores tormentas durante su camino. Ellos recibieron la bienvenida del pueblo nativo que vivía en esa paradisíaca isla quienes les proveyeron de vivienda y alimento por muchos días.

Túpac Yupanqui se quedó asombrado por el trato que recibió que decidió no conquistar al pueblo aborigen de la isla. Su corazón rebozaba de agradecimiento hacia Dios porque lo bendigo al llegar con vida a ese maravilloso paraíso adornada con tres volcanes, lomajes y laderas, que le proveyó de un hogar temporal y en su alma atesoró un profundo amor y admiración por aquel pueblo.

Antes de partir con su enorme barco lleno de provisiones, cómo agradecimiento hacia Dios y hacia el pueblo nativo, decidió dejar a sus más hábiles y talentosos hombres para que le enseñaran al pueblo, quienes fueron conocidos como los hombres con orejas grandes. Ellos con el pueblo comenzaron a hacer grandes estatuas talladas en piedra (Moaís) para recordar aquel triste momento cuando vieron partir a sus hermanos y las colocaron mirando hacia el horizonte. Al mismo tiempo, inmenso gozo rebozaba en sus corazones al saber que estaban erigiendo un nuevo mañana lleno de bendiciones cerca de Dios.

MORALEJA: Siempre recibamos a los extranjeros o visitantes con las manos abiertas, sirvámosles con todo nuestro corazón y tratémoslos como a nosotros mismo. Que cuando ellos levanten sus velas nos extrañarán, admirarán y amarán. - (Levítico 19:33-34).

(La Leyenda fue escrita, o coleccionada y recontada por Max Guerra)

EL LAGO DE ATITLAN, GUATEMALA! ... Regresan a sus casas llenos de bendiciones, con buena fuerte y prosperidad.

EL LAGO DE ATITLAN, GUATEMALA!

El Lago de Atitlán, es un hermoso lago volcánico en el Altiplano Occidental de Guatemala y considerado uno de los lagos mas hermosos del mundo, llamado también el lago de los siete colores. Está rodeada por do...ce pequeños pueblos mayas que llevan los nombres de los doce apóstoles, (Santiago de Atitlan, San Pedro de La Laguna, San Marcos, San Juan, etc). Hay tres volcanes que custodian el lago: Volcán de Santiago, Volcán San Lucas Tolimán y de San Pedro.

El lago está situado a 1.560 metros sobre el nivel del mar y tiene 18 km de longitud y una profundidad de más de 350 metros de profundidad.

LEYENDA

Según la tradición local, el hermoso lago endorreíco de aguas frescas fue una vez un maravilloso e inmenso jardín de hermosas flores rodeada de altas montañas, conocido cómo “el lugar donde el arcoíris obtuvó sus colores” en honor a Ixchel, Diosa de la Luna.

El guardián de este colorido jardín era una princesa maya de nombre Ixchel, que significa en varias lenguas mayas: Arcoíris, luz de luna, lucero de la tarde, flor del campo, etc.

La princesa era descendiente de las tribus T’zutujil, Kaqchiquel y Quiche que habitan desde la creación de la tierra ese paraíso natural. La princesa fue conocida por todos como la princesa más bella y caritativa de todo el mundo maya.

Cada primavera se convirtió en costumbre para los jefes de todas las tribus mayas a enviar a sus hijos al campo de la princesa. Allí ellos recibían de la princesa una bendición, una monja blanca y un quetzal que les traería buena suerte y prosperidad.

Un joven jefe de una tribu lejana y de otro imperio había venido a conocer a la princesa y a pedirle que se convirtiera en su esposa, pero ella le respondió que no. Ella estaba enamorada de Itzamná, Dios del Sol y que su divina tarea era mantener el jardín y bendecir a todas las tribus mayas. El joven jefe se enfado mucho y juró que iba a destruir el colorido jardín. Su tribu invadió y destruyó el campo de flores y mató a tres hermanos de la princesa. (Hoy en día, gracias a Dios, ellos son los tres valientes volcanes que cuidan del hermoso lago).

Cuando la princesa vió a sus tres hermanos muertos y su inmenso jardín de hermosas flores en ruinas, se arrodilló con humildad ante Dios y la tierra tembló intensamente tanto así que entre las altas y verdes montañas se formaron tres enormes volcanes que hicieron erupción causando que toda la tribu invasora muriera incluyendo su joven jefe.

La erupción volcánica produjo una inmensa caldera entre las altas montañas, que cuando la princesa vió lo sucedido, lloró y con sus cristalinas lágrimas llenó la caldera haciendo de ese lugar el más hermoso lago de aguas frescas de toda la tierra y donde la naturaleza se exhibe en su esplendor.

Antes de morir la princesa Ixchel, llamó Atitlán a ese magnífico paraíso, que significa “Lugar entre mucha agua rodeado de cerros” y después oró para que sus descendientes vivieran alrededor del hermoso lago y sintieran eternamente las brisas del Xocomil.

MORALEJA: A todos los que visitan el Lago de Atitlán para admirar su divina creación, regresan a sus casas llenos de bendiciones, con buena fuerte y prosperidad.
Paz en sus almas y eterno gozo en sus corazones!

(Esta leyenda fue escrita o coleccionada y recontada por Max Guerra). La fotografía fue tomada desde Hotel Tzam Poc, cerca del poblado de Santa Catarina Palopó.

EL TESORO EN EL VIÑEDO! ... El tesoro está en nosotros mismos, pero debemos de buscarlo de otra manera.

EL TESORO EN EL VIÑEDO!

Un anciano labrador dueño de un viñedo tenía tres hijos. A ninguno le gustaba el trabajo y habían confiado su vida a la buena suerte.

Como el anciano estaba por morir, los llamó y les dijo:
- “Les voy a revelar un... secreto en mi campo, cerca de alguna de las vides, hay enterrado un tesoro, a poca profundidad... si lo encuentran, los tres podrán vivir cómodamente”.

A los pocos días murió.

Los hijos repartieron la tierra en partes iguales y comenzaron a cavarla. No contrataron peones para no correr riesgos.

Fue un trabajo lento y prolijo en el que daban vuelta a cada terrón.

Tardaron un mes y medio y no encontraron nada. Cambiaron los lotes y repitieron la operación sin hallar nada. Otra vez rotaron las parcelas con igual resultado. Pero al cabo de cuatro meses, descubrieron que las vides estaban cargadas de enormes racimos de uvas.

Como la tierra había sido removida con tanta dedicación, la cosecha fue muy abundante y les dio una ganancia superior al valor del tesoro que buscaban.

Así que descubrieron que, si repetían el esfuerzo todos los años, podrían vivir cómodamente.

MORALEJA: El tesoro está en nosotros mismos, pero debemos de buscarlo de otra manera. Sólo pongámonos a trabajar y descubriremos que hay riqueza en nuestra alma y veremos la abundante cosecha que tenemos gracias a nuestro esfuerzo y dedicación.

(La historia fue escrita por un autor desconocido. La historia con su moraleja fue coleccionada, y recontada por Max Guerra)

CÓMO ARREGLAR EL MUNDO! ... Para poder cambiar y mejorar a una ciudad, primero debemos de cambiar.

CÓMO ARREGLAR EL MUNDO!

Un príncipe de uno de los países más pequeños del mundo vivía preocupado por los problemas que agobian a su micro-estado, y se propuso que encontraría la solución para disminuirlos y mejorar la calidad de vida de sus conciudadanos.

Cierto día, su hijo de cinco años, invadió la oficina real decidido a ayudarlo en su trabajo.

El príncipe tomó un mapa de su pequeña nación de una revista. Después con una tijera recorto el mapa en cien pedazos y junto con un rollo de cinta adhesiva, lo entrego al hijo, diciendo: Como a ti te gustan los rompecabezas, aquí te entrego a nuestro país todo roto y destrozado. Mira cómo puedes arreglarlo.

El príncipe calculo que al niño le llevaría días para arreglar el mapa hecho pedazos.

Una hora después, escuchó la voz de su hijo que le llamaba felizmente: ¡padre, padre, logre arreglar al país!

Entonces, el príncipe levantó sus ojos para ver el trabajo realizado por su hijo, y se asombró al ver que el mapa estaba completamente armando. Todos los pedazos habían sido colocados en sus sitios.

¿Cómo es posible que lo armara tan rápido?
¿Cómo el niño había sido capaz? - Se preguntaba el padre.

¿Cómo lo conseguiste?, - si tu no sabías como es el mapa del país - ¿Cómo lo lograste hijo?

El niño respondió: Padre, yo no sabía cómo era el país, pero cuando tu quitaste el papel de la revista para recortarlo y hacerlo pedazos, mire que del otro lado estaba la figura de un hombre. Cuando tú me diste el país para arreglarlo, yo intente pero no pude. Entonces me acorde del hombre y di vuelta a los pedazos y empecé a arreglar al hombre que yo sabía cómo era. Cuando termine de arreglar al hombre di vuelta a la hoja y encontré que también había arreglado al país.

MORALEJA: Para poder cambiar y mejorar a una ciudad, a un país o al mundo, primero hay que empezar arreglando al hombre, y que los hombres estén dispuestos a humillarse, someterse y a rendirse a los pies de Dios, y que dentro del hombre desaparezca el egoísmo, el orgullo, y la vana gloria, para que estén dispuestos a trabajar con igualdad, tolerancia y amor, sirviendo desinteresadamente en unidad, armonía y en paz.


(Esta historia fue escrita por un autor desconocido. La historia con su moraleja fue coleccionada, y recontada por Max Guerra).

EL EXPRESIDENTE! ... No nos dejemos engañar durante las campañas realizadas por los zorros políticos, quienes vestidos de oveja logran nuestro voto con sus falsas promesas.

EL EXPRESIDENTE!

Dicen que El expresidente Hugo Chávez llegó a las puertas del cielo y se encuentra con San Pedro… “Bienvenido al paraíso - le dice San Pedro- antes de que te acomodes, parece que hay un problema.

Verás, muy raramente un ...político de alto vuelo ha llegado aquí, así que lo que haremos será hacerte pasar un día en el infierno y otro en el paraíso, y luego podrás elegir donde pasar la eternidad”.

Lo acompaña al ascensor y baja hasta el infierno. Las puertas se abren y se encuentra justo en medio de un verde campo de golf. A lo lejos hay un club y de pie delante de él están todos sus amigos políticos tanto nacionales como extranjeros, todos bien vestidos y muy contentos. Corren a saludarlo, lo abrazan y recuerdan los buenos tiempos en los que se enriquecían a costa del pueblo. Juegan un partido de golf y luego por la noche cenan juntos en el Restaurante Gourmet del club, con langosta como plato principal y acompañados del mejor vino. Comparten la noche con hermosísimas y liberales jovencitas.

Allí se encuentra con “Lucifer” el Diablo que es un tipo muy simpático y se divierte mucho jugando a la ruleta, contando chistes y bailando. Se divierten tanto que, antes de que se dé cuenta, es ya hora de irse. Todos le dan un apretón de manos y lo saludan mientras sube al ascensor.

El ascensor sube, se abre la puerta y llega al cielo donde San Pedro lo está esperando…. “Ahora es el momento de pasar un día en el cielo”. Así que el expresidente Hugo Chávez pasa las 24 horas saltando de nube en nube, tocando el arpa y cantando aleluyas junto a querubines y ángeles.

Ya estaba aburrido cuando después de las 24 horas, San Pedro va a buscarlo: “Ya has pasado un día en el infierno y otro en el paraíso. Ahora debes elegir tu eternidad”

El expresidente reflexiona un momento y luego responde: “bueno el paraíso ha sido un lugar de descanso y paz, pero creo que he estado mejor en el infierno, definitivamente elijo el infierno”.

Así que San Pedro lo acompaña hasta el ascensor y otra vez baja hasta el infierno. Cuando se abren las puertas del ascensor, se encuentra en medio de una tierra desierta cubierta de basura, excrementos y desperdicios. Ve a todos sus amigos tristes, vestidos con harapos recogiendo desperdicios y metiéndolos en bolsas negras.

El Diablo lo alcanza y le pone un brazo en el cuello. “No entiendo balbucea el expresidente - ayer estuve aquí y había lindas mujeres, un campo de golf y un club. Comimos langosta y caviar, bailamos y nos divertimos mucho. Ahora todo lo que hay es un lugar desértico lleno de porquerías …. y mis amigos parecen unos miserables”.

El Diablo lo mira, sonríe y dice: “Ayer estábamos en campaña. Hoy… ya votaste por nosotros”.
… “Ahora ayudamos para que Nicolás Maduro y sus colegas también vivan aquí en el infierno por toda la eternidad”.

MORALEJA: No nos dejemos engañar durante las campañas realizadas por los zorros políticos, quienes vestidos de oveja logran nuestro voto con sus falsas promesas. No seamos ciegos como la mayoría de los políticos que escogen ir al infierno antes de vivir en el cielo.


(Esta historia fue escrita por un autor desconocido. La historia con su moraleja fue coleccionada, y recontada por Max Guerra).

LAS DEUDAS DE LA CIUDAD! ... Si dejamos circular el dinero y cada quien paga sus deudas, se acabaría la crisis.

LAS DEUDAS DE LA CIUDAD!

En una pequeña ciudad, en plena temporada de invierno; donde la nieve no ha dejado de caer desde hace varias semanas, convirtiéndola en un hermoso desierto blanco.

Comercios cerrados, otro día que no hay trabajo.... Los residentes preocupados por la economía, mientras los niños juegan contentos con la blanca nieve. Hace tiempo que la crisis viene azotando este lugar, todos tienen deudas y viven a base de créditos.

Por fortuna, llega un extranjero, forrado de billetes y con meta de mejorar la economía local.

Entra al único hotel de la pequeña ciudad y pide una habitación, desea hospedarse por una semana.

Pone un billete de 500 euros en la mesa de la recepcionista y se va a ver las habitaciones.

El Dueño del hotel agarra el billete y sale corriendo a pagar sus deudas con el carnicero.

Éste toma el billete y corre a pagar su deuda que tiene con el panadero.

Al momento éste sale corriendo para pagar lo que le debe al Kiosquero del pueblo.

El dueño del Kiosco toma el billete al vuelo y corre a liquidar su deuda con María, la prostituta a la que hace tiempo que no le paga. En tiempos de crisis, hasta ella ofrece servicios a crédito.

La prostituta con el billete en mano sale para el pequeño hotel donde había traído a sus clientes las últimas veces y que todavía no había pagado y le entrega el billete al dueño del hotel.

En este momento baja el extranjero, que acaba de inspeccionar todas las habitaciones, dice que no le convence ninguna, toma el billete y se va.

Nadie ha ganado un centavo, pero ahora toda la ciudad vive sin deudas y mira el futuro de la temporada con confianza!

MORALEJA: Si dejamos circular el dinero y cada quien paga sus deudas, se acabaría la crisis. Realmente miraríamos el verano con confianza.


(Esta historia fue escrita por un autor desconocido. La historia con su moraleja fue coleccionada, y recontada por Max Guerra).

EN MANOS DEL DESTINO! ... la diferencia está en cómo enfrentamos nuestras batallas.

EN MANOS DEL DESTINO!

Un gran general, llamado Nobunaga, había tomado la decisión de atacar al enemigo, a pesar de que sus tropas fueran ampliamente inferiores en número. Él estaba seguro que vencerían, pero sus hombres no lo creían mucho.

En el camino, Nobunaga se detuvo delante de un santuario Shinto.

Declaró a sus guerreros:

- "Voy a recogerme y a pedir la ayuda de los kamis. Después lanzaré una moneda. Si sale cara venceremos, si sale cruz perderemos. Estamos en las manos del destino."

Después de haberse recogido unos instantes, Nobunaga salió del templo y arrojó una moneda. Salió cara.

La moral de las tropas se inflamó de golpe. Los guerreros, firmemente convencidos de salir victoriosos combatieron con una intrepidez tan extraordinaria que ganaron la batalla rápidamente.

Después de la victoria, el ayudante del general le dijo:

- "Nadie puede cambiar el destino. Esta victoria inesperada es una nueva prueba."

- "¿Quién sabe?", respondió el general, al mismo tiempo que le enseñaba una moneda... trucada, que tenía cara en ambos lados.

MORALEJA: Todos estamos en las manos del destino, la diferencia está en cómo enfrentamos nuestras batallas. Por nuestro camino abran de vez en cuando algunas caídas pero de nosotros depende levantarnos y seguir luchando con fe y optimismo hasta lograr la victoria.


(Esta moraleja fue escrita por un autor desconocido. La historia con su moraleja fue coleccionada, y recontada por Max Guerra).

DOS AMIGAS EN EL CIELO! ... El infiel, congela el corazón de su amante y mata con un infarto el amor de su esposa(o).

DOS AMIGAS EN EL CIELO!

Dos amigas mueren, y se encuentran en el cielo.

Y una le pregunta a otra:
… Cómo moriste tú?
--- Congelada.

… Y duele?
--- Pues al principio te dan unos escalofríos horribles, después te da un dolor en los dedos y los huesos, te empiezas a congelar. Me dormí y morí.

… Uuyy, que horrible!
--- Y tú cómo moriste?
… Bueno a mí me dio un infarto.

--- Y como fue eso?
… Bueno te cuento. Creía que mi esposo me estaba engañando, así que regresé temprano a la casa y lo encontré muy tranquilo viendo tele. Salí corriendo a la cochera y no encontré nada. Luego fui al patio y nada. Subí corriendo a la segunda planta y nada. Cuando venía bajando las escaleras me dio un infarto de la alegría que no me era infiel y morí.

--- TONTA! - Hubieses buscado en el congelador y las dos estaríamos vivas!!!

MORALEJA: El individuo que es infiel, congela el corazón de su amante y mata con un infarto el amor de su esposa(o).

Nota: - Seamos fieles y leales a nuestro conyugue. Evitemos que tenga un infarto.

Refranes sobre la Infidelidad:
– Si los cuernos fueran flores, la cabeza sería un inmenso jardín.
– Los hombres engaña más que las mujeres, las mujeres engañan mejor.
– La fidelidad es de todas las virtudes, la menos constante.

(Esta historia fue escrita por un autor desconocido. La historia con su moraleja fue coleccionada, y recontada por Max Guerra).

LA PARABOLA DEL JEFE! ... Si eres un mal jefe, deja de ser mierda y cambia.

LA PARABOLA DEL JEFE! 

Al principio de la humanidad. Cuando Dios creó al hombre, los órganos vitales del cuerpo comenzaron a discutir sobre quién sería el JEFE.

- El cerebro expuso: Yo debo ser el jefe, ya que ordeno el funcionamiento de todos ustedes.

- Los ojos argumentaron: Nosotros deberíamos ser los jefes porque guiamos todo el cuerpo.

- El corazón dijo: Entonces yo debería ser el jefe, porque llevo la sangre para que todos funcionéis.

- En ese caso, dijo el estómago: Yo seré el jefe, puesto que os alimento a todos.

- Las piernas se declararon jefes porque según ellas transportan todo el cuerpo.

Y todos los demás se indignaron por la cuenta que les traía, cuando la mierda pidió ser el jefe. Se rieron a carcajadas.

La mierda dijo: Yo seré el jefe.

Y se negó a salir durante cinco días.
El cuerpo estallaba....
El estómago se sentía mal...
Los ojos se nublaban...
El corazón amenazaba con pararse...
Las piernas temblaban...

Y entonces todos gritaron: - ¡Que sea la mierda el jefe!

Desde entonces, cualquier mierda puede ser jefe.

MORALEJA: Lo peor que nos puede pasar en nuestro trabajo, es tener un jefe que carece de las cualidades necesarias para manejar personal ya que nos provoca frustración, daña nuestra salud y frena nuestro crecimiento profesional.


LOS COMPORTAMIENTOS DE UN MAL JEFE, SON:


- Es de Carácter: Orgulloso, egocentrista, impulsivo, controlador, acosador, intrusivo, difícil y mezquino.

- Es Abusivo: Lleva el acoso a un nivel tóxico, suele humillar a sus empleados y tratarlos sin educación.

- Es Micromanager: Incapaz de delegar, busca tener el control de cada actividad a realizar.

- Es Mal Comunicador: No establece un diálogo útil, no expresa lo que espera de cada uno, y no brinda dirección necesaria.

- Es Saboteador: No le interesa reconocer el trabajo de su equipo, menosprecia los esfuerzos de los demás, pero toma el crédito cuando las cosas salen bien. Si hay un problema encontrará de inmediato a algún miembro de su equipo para culpar.

- Es Voluble: Las cosas no son claras, tiene cambios bruscos que dejan a sus empleados confundidos y disminuyen su productividad.

- Es de Ideas Erróneas: Para el mal jefe - Liderazgo significa ordenar y controlar. - Yo manejo números, no gente. - Tienes suerte de tener trabajo. - Si necesito algo bien hecho, lo hago yo mismo. - Yo me quedo con los éxitos y tú con los fracasos. - La toma de decisiones es solo mía. - Soy demasiado importante para ser amable. Etc.

Amigo lector, si tú eres un mal jefe, deja de ser mierda y cambia.


(Esta historia fue escrita por un autor desconocido.  La historia con su moraleja fue coleccionada, y recontada por Max Guerra).

sábado, 1 de marzo de 2014

LA RANA ORGULLOSA! ... No seamos orgullosos como la rana.

LA RANA ORGULLOSA!

Una rana se preguntaba cómo podía alejarse del clima frío del invierno.

Unos gansos le sugirieron que emigrara con ellos. Pero el problema era que la rana no sabía volar.
"Déjenmelo a mí" -dijo la rana-. "Tengo un cerebro espléndido".

Luego pidió a dos gansos que la ayudaran a recoger una caña fuerte, cada uno sosteniéndola por un extremo. La rana pensaba agarrarse a la caña por la boca.

A su debido tiempo, los gansos y la rana comenzaron su travesía. Al poco rato pasaron por una pequeña ciudad, y los habitantes de allí salieron para ver el inusitado espectáculo.

Alguien preguntó: "¿A quién se le ocurrió tan brillante idea?" Esto hizo que la rana se sintiera tan orgullosa y con tal sentido de importancia, que exclamó: "¡A mí!"

Su orgullo fue su ruina, porque al momento en que abrió la boca, se soltó de la caña, cayó al vacío.

MORALEJA: No seamos orgullosos como la rana.

Una persona orgullosa, soberbia, y arrogante, es aquella que tiene un exceso de autoestima, se cree mejor y menos precia a los demás. Alarde incluso de características y talentos que carece.

El orgullo es la falta de humildad y de mansedumbre. El orgullo hace que la gente esté en contra de Dios y de los demás. La vanidad, la dureza de corazón y la altanería son también características típicas de la persona orgullosa.

(Esta historia fue escrita por un autor desconocido, pero está basado en un cuento de Esopo. La historia con su moraleja fue coleccionada, y recontada por Max Guerra

EL PADRE QUE NUNCA DESISTIÓ! ... Siempre escuchemos a nuestros queridos padres!!!

 
EL PADRE QUE NUNCA DESISTIÓ!
 
Había un hombre muy rico que poseía muchas empresas y bienes, entre ellos un hermoso castillo, varias mansiones y fincas, mucho ganado, docenas de empleados, y un único hijo, su heredero.

Lo que más le gustaba al hijo era hacer fiestas, estar con sus amigos y ser adulado por ellos.

Su padre siempre le advertía que sus amigos sólo estarían a su lado mientras él tuviese algo que ofrecerles; después lo abandonarían.

Un día, el viejo padre, ya avanzado en edad, dijo a sus empleados que le construyan un pequeño establo. Dentro de él, el propio padre preparó una horca y junto a ella, una placa con algo escrito:

"PARA QUE NUNCA DESPRECIES LAS PALABRAS DE TU PADRE."

Mas tarde, llamó a su hijo, lo llevó hasta el establo y le dijo:

Hijo mío, yo ya estoy viejo y, cuando yo me vaya, tú te encargarás de todo lo que es mío... Y yo sé cual será tu futuro.

Vas a dejar la estancia en manos de los empleados y vas a gastar todo el dinero con tus amigos.

Venderás todos los bienes para sustentarte y cuando no tengas más nada, tus amigos se apartarán de ti.

Sólo entonces te arrepentirás amargamente por no haberme escuchado.

Fue por esto que construí esta horca.

¡Ella es para ti!

Quiero que me prometas que, si sucede lo que yo te dije, te ahorcarás en ella.

El joven se rió, pensó que era un absurdo, pero para no contradecir a su padre le prometió que así lo haría, pensando que eso jamás sucedería.

El tiempo pasó, el padre murió, y su hijo se encargó de todo, y así como su padre había previsto, el joven gastó todo, vendió los bienes, perdió sus amigos y hasta la propia dignidad.

Desesperado y afligido, comenzó a reflexionar sobre su vida y vio que había sido un tonto. Se acordó de las palabras de su padre y comenzó a decir:

Ah, padre mío... Si yo hubiese escuchado tus consejos... Pero ahora es demasiado tarde.

Apesadumbrado, el joven levantó la vista y vio el establo. Con pasos lentos, se dirigió hasta allá y entrando, vio la horca y la placa llenas de polvo, y entonces pensó:

Yo nunca seguí las palabras de mi padre, no pude alegrarle cuando estaba vivo, pero al menos esta vez haré su voluntad. Voy a cumplir mi promesa. No me queda nada más.

Entonces, él subió los escalones y se colocó la cuerda en el cuello, y pensó:

Ah, si yo tuviese una nueva oportunidad...

Entonces, se tiró desde lo alto de los escalones y, por un instante, sintió que la cuerda apretaba su garganta... Era el fin.

Sin embargo, el brazo de la horca era hueco y se quebró fácilmente, cayendo el joven al piso.
Sobre él cayeron joyas, esmeraldas, perlas, rubíes, zafiros y brillantes, muchos brillantes...
La horca estaba llena de piedras preciosas. Entre lo que cayó encontró una nota.
En ella estaba escrito:

Esta es tu nueva oportunidad hijo mio. ¡Te amo mucho!
Con amor, tu viejo padre.


MORALEJA: Siempre escuchemos el consejo sabio de nuestros padres y pongámoslos en práctica.  Aún durante nuestras grandes pruebas y tribulaciones ellos siempre están allí para sostenernos, apoyarnos, y servirnos.

Como padres, nuestros amados hijos son nuestro orgullo y alegrías. Amémoslos!



(Esta historia fue escrita por un autor desconocido.  La historia con su moraleja fue coleccionada, y recontada por Max Guerra).

lunes, 20 de enero de 2014

EL QUETZAL! ... Que con tus alas levantes tu vuelo hasta el cielo.

EL QUETZAL! 

Un día, un cacique maya vio volar a un hermoso quetzal, símbolo de bondad y luz.

Maravillado por su belleza, decretó que era un pájaro real que debía de vivir sólo en el palacio, y ordenó su captura.

Cuando le trajeron la majestuosa ave, lo encerró en una magnífica jaula de oro. Le hizo servir los manjares más exquisitos y convocó a los mejores músicos del imperio para que le hicieran compañía.

Sin embargo, por más que fue rodeado de mil atenciones, el erigido quetzal no fue feliz, se desmejoró y a los pocos días murió.

MORALEJA:  Al igual que el ave quetzal, nosotros también preferimos morir antes de perder nuestra libertad, nuestro derecho a escoger, y las bendiciones que vienen por medio del decreto divino del libre albedrio.

Porque Dios a todos nos hizo libres, hasta a los animales, y absolutamente nadie debe vivir en cautiverio.


Nota:
- Digamos no a la esclavitud y a cualquier restricción injusta de nuestras libertades.


- Si tenemos algún animal o ave en nuestra casa, dejémoslos vivir en libertad.



(Esta historia fue escrita por un autor desconocido y está basada en la leyenda el ruiseñor. La historia con su moraleja, fue coleccionada, y recontada por Max Guerra).

jueves, 16 de enero de 2014

DOS MONJES ZEN CRUZANDO EL RÍO! ... Evitar caer en la trampa de juzgar a los demás.

DOS MONJES ZEN CRUZANDO EL RÍO!

Había una vez dos monjes zen que caminaban por el bosque de regreso al monasterio. Cuando llegaron al río, vieron a una mujer que lloraba en cuclillas cerca de la orilla. Era joven, hermosa y atractiva.

- ¿Que te sucede?- le preguntó el más anciano.

- Mi madre se muere. Está sola en casa, al otro lado del río, y yo no puedo cruzar. Lo intenté - siguió la joven, - pero la corriente me arrastra y no podré llegar nunca al otro lado sin ayuda... Pensé que no la volvería a ver con vida. Pero ahora... Ahora que habéis aparecido vosotros, alguno de los dos podrá ayudarme a cruzar.

- Ojalá pudiéramos - se lamentó el más joven. Pero la única manera de ayudarte sería cargarte a través del río y nuestros votos de castidad nos impiden todo contacto con el sexo opuesto. Lo tenemos prohibido, lo siento.

- Yo también lo siento, dijo la mujer. Y siguió llorando.

El monje más viejo se arrodilló, bajó la cabeza y dijo: <sube>.

La mujer no podía creerlo, pero con rapidez tomó su hatillo de ropa y subió a horcajadas sobre el monje.
Con bastante dificultad, el monje cruzó el rió, seguido por el joven.

Al llegar al otro lado, la mujer descendió y se acercó al anciano monje con intención de besar sus manos.

- Está bien, está bien - dijo el viejo retirando sus manos, - sigue tu camino.

La mujer se inclinó con gratitud y humildad, recogió sus ropas y corrió por el camino hacia el pueblo.

Los monjes, sin decir palabra, retomaron su marcha al monasterio. Aún les quedaban diez horas de caminata...

Poco antes de llegar, el joven le dijo al anciano: Maestro, vos sabéis mejor que yo de nuestro voto de abstinencia. No obstante, cargasteis sobre vuestros hombros a aquella mujer a través de todo lo ancho del río.

- Yo la llevé a través del río, es cierto. Pero ¿qué te pasa a ti que todavía la cargas a la mujer sobre tus hombros?.

MORALEJA: Como el joven monje, muchas veces caemos en la trampa de juzgar a los demás. Después nos quedamos “atorados” en el pasado y nos cuesta dejar ir lo que nos molesta y lo llevamos cargando por la vida dándole la importancia que ya no tiene en el presente.

Abemos personas que gastamos nuestra energía en quejarnos de lo que fue, en lugar de ver las situaciones desde una nueva perspectiva. Es necesario liberarnos de esa carga para caminar feliz por esta maravillosa vida.


(Esta historia fue escrita por Jorge Bucay, en El arte de caer en Pedazos. La historia con su moraleja fue coleccionada, y recontada por Max Guerra).

CIELO O INFIERNO! … y nosotros, hacia dónde vamos?

CIELO O INFIERNO! 

Cierto día, un sabio visitó el infierno.

Allí, vio a mucha gente sentada en torno a una mesa ricamente servida. Estaba llena de alimentos, a cual más apetitoso y exquisito.

Sin embargo, todos los comensales tenían cara de hambrientos y el gesto demacrado: Tenían que comer con palillos; pero no podían, porque eran unos palillos tan largos como un remo. Por eso, por más que estiraban su brazo, nunca conseguían llevarse nada a la boca.

Impresionado, el sabio salió del infierno y subió al cielo.

Con gran asombro, vio que también allí había una mesa llena de comensales y con iguales manjares.

En este caso, sin embargo, nadie tenía la cara desencajada; todos los presentes lucían un semblante alegre; respiraban salud y bienestar por los cuatro costados.

Y es que, allí, en el cielo, cada cual se preocupaba de alimentar con los largos palillos al que tenía enfrente.

MORALEJA:  Para vivir en el cielo, se requiere que cada uno de nosotros sirvamos, ayudemos y amemos a todos nuestros semejantes durante nuestro recorrido por esta vida y desarrollando en su plenitud la caridad, que es el amor puro de Cristo.

“Cuando estamos en el servicio de nuestros semejantes, solo estamos en el servicio de nuestro Dios”.



(Esta historia es una leyenda china escrita por un autor desconocido. La historia con su moraleja fue coleccionada, y recontada por Max Guerra).

EL CABALLO Y EL CERDITO! ... Solo un amigo a dado la vida por nosotros!

EL CABALLO Y EL CERDITO!

Un rico hacendado coleccionaba caballos y sólo le faltaba uno de determinada raza.

Un día se dio
cuenta que su vecino tenía éste determinado caballo, así que trató día tras día de convencerlo de que se lo vendiera hasta que por fin lo consiguió.

Un mes después que hiciera la
compra el caballo enfermó y llamó al veterinario quien le dijo “su caballo tiene un virus y es necesario que tome este medicamento por tres días consecutivos, luego de ese tiempo veremos si ha mejorado, si no lo ha hecho entonces no queda más remedio que sacrificarlo”. Un cerdito escuchaba la conversación.

Al día siguiente después que el veterinario le dio el medicamento al caballo y se fue, el cerdito se acercó a él y le dijo:
- “¡Fuerza
amigo! … ¡Levántate de ahí sino vas a ser sacrificado!”.

Al otro día luego que el veterinario le dio el medicamento al caballo y se fue, el cerdito nuevamente se acercó a éste y le dijo:
- “¡Vamos mi gran amigo! … ¡Levántate sino vas a morir!, … ¡Vamos, anímate, yo te ayudo!”.

Al tercer día el caballo recibió su medicamento y el veterinario al no ver gran mejoría en él le dijo al hacendado: “Probablemente vamos a tener que sacrificarlo mañana porque puede contagiarle el virus a los demás caballos”.

Cuando los dos hombres se fueron el cerdito se acercó al caballo y le dijo:
- “¡Vamos amigo es ahora ó nunca! … ya no queda más tiempo.  ¡ánimo! … ¡fuerza!
- Yo te ayudo… vamos…uno, dos, tres…despacio…ya casi…eso es…eso es… ahora corre despacio… más rápido…
- Fantástico… ¡Lo lograste amigo! … ¡corre! … ¡corre! … ¡venciste campeón! … ¡¡¡Bravoooo!!!

En eso regresa el hacendado dispuesto a sacrificar al caballo y lo ve corriendo y dice:
- “¡milagro, milagro…! el caballo mejoró…
¡hay que hacer una fiesta!…
 ¡Vamos a matar a este cerdito para festejarlo!

MORALEJA:  Sólo un amigo murió por nosotros, y ese fue Jesucristo. Ninguno otro amigo daría la vida por nosotros, y nosotros nunca la daríamos por ellos. Lo que la mayoría de nosotros hacemos es el de ayudar y servir a los demás mientras no terminemos en la cruz y sacrifiquemos nuestro pellejo.


(Esta historia fue escrita por un autor desconocido, aunque está basada en un cuento de Esopo. La historia con su moraleja fue coleccionada, y recontada con algunos cambios por Max Guerra).

miércoles, 8 de enero de 2014

EL CARPINTERO! ... Hay una placa colgada en nuestro interior que dice: "La Vida Es Un Proyecto de Hágalo Usted Mismo".

EL CARPINTERO! 

Un carpintero ya entrado en años estaba listo para retirarse. Le dijo a su Jefe de sus planes de dejar el negocio de la construcción para llevar una vida más placentera con su esposa y disfrutar de su familia.

Él iba a extrañar su cheque mensual, pero necesitaba retirarse. Ellos superarían esta etapa de alguna manera.

El Jefe sentía ver que su buen empleado dejaba la compañía y le pidió que si podría construir una sola casa más, como un favor personal.

El carpintero accedió, pero se veía fácilmente que no estaba poniendo el corazón en su trabajo.

Utilizaba materiales de inferior calidad y el trabajo era deficiente. Era una desafortunada manera de terminar su carrera.

Cuando el carpintero terminó su trabajo y su Jefe fue a inspeccionar la casa, el Jefe le extendió al carpintero, las llaves de la puerta principal.

"Esta es tu casa, dijo, es mi regalo para tí."

Qué tragedia! Qué pena!
Si solamente el carpintero hubiera sabido que estaba construyendo su propia casa, la hubiera hecho de manera totalmente diferente.

MORALEJA: Hay una placa colgada en nuestro interior que dice: "La Vida Es Un Proyecto de Hágalo Usted Mismo".
Así que nosotros somos el carpintero de nuestra vida. Cada día clavamos un clavo, levantamos una pared o edificamos un techo.
Construyamos con sabiduría y pongamos todo nuestro tiempo, recursos, talentos, esfuerzo y dedicación a cada obra.
Vivamos como si hoy fuera nuestro último día en este hermoso planeta, porque este día merece vivirlo lleno de gozo, paz, gracia, y dignidad.

Nunca olvidemos que nuestra vida ahora, es el resultado de nuestras actitudes, elecciones y obras del pasado. Nuestra vida mañana será el resultado de la semilla que sembramos hoy.


(Esta historia fue escrita por autor desconocido. La historia con moraleja fue coleccionada y recontada por Max Guerra).

TU VALOR NO CAMBIA! ... Sucios o limpios, abatidos o finamente alineados, para Él somos invaluables.

TU VALOR NO CAMBIA!  

Un orador inició su seminario mostrando al auditorio un billete de $20 dólares.

Dirigiéndose a los 200 espectadores preguntó: "¿Quién quiere este billete?". - Muchas manos se levantaron.

Luego dijo: "Se lo voy a dar a alguno de ustedes, pero primero permítanme hacerle esto...", y lo hizo bolita dejándolo todo arrugado.

Entonces insistió: "¿Quién todavía lo quiere?". - Las manos volvieron a subir.

"Bien", dijo. "¿Y si le hago esto...?", y lo dejó caer al suelo y lo empezó a hollar contra la tierra con su zapato.

Al recogerlo lo mostró al auditorio. Así, todo arrugado y sucio, preguntó: "Y así, ¿todavía lo quieren?". - Las manos se mantuvieron arriba.

"Amigos, han aprendido una lección muy valiosa: No importa todo lo que le haya hecho al billete, ustedes de cualquier manera lo quieren porque su valor no ha disminuido. Sigue valiendo los mismos 20 dólares.

MORALEJA: Muchas veces en nuestras vidas caemos, nos arrugamos, o nos revolcamos en la tierra por las decisiones que tomamos y por las circunstancias que nos rodean. Pero después de cada caída, cada arrugada, y cada revolcada nos levantamos con valentía y seguimos caminando por ese camino angosto que conduce a la vida eternal.

Recuerda siempre que ante los ojos de Dios nunca perdemos nuestro valor, porque Él nos ama a todos por igual, sino lo que perdemos algunas veces son sus bendiciones.

Sucios o limpios, abatidos o finamente alineados, para Él somos invaluables.


(Esta historia fue escrita por autor desconocido. La historia con moraleja fue coleccionada y recontada por Max Guerra)

LA MARIPOSA! ... Nuestra vida está en nuestras manos, como la mariposa.

LA MARIPOSA!

Había un viudo que vivía con sus dos hijas curiosas e inteligentes. Las niñas siempre hacían muchas preguntas. A algunas de ellas, el padre sabía responder a otras no.

Como pretendía ofrecerles la mejor educación, mandó a las niñas de vacaciones con un sabio que vivía en lo alto de una colina.

El sabio siempre respondía todas las preguntas sin siquiera dudar. Impacientes con el sabio, las niñas decidieron inventar una pregunta que él no sabría responder.

Entonces, una de ellas apareció con una linda Mariposa que usaría para engañar al sabio.

"Que vas a hacer?" - preguntó la hermana,
"Voy a esconder la mariposa en mis manos y preguntarle al sabio si está viva o muerta".
“Si el dijese que está muerta abriré mis manos y la dejaré volar, si dice que está viva la apretaré y la aplastaré".

Y así cualquiera que sea su respuesta, sería una respuesta equivocada!.

Las dos niñas fueron entonces al encuentro del sabio, que estaba meditando.

"Tengo aquí una mariposa. Dígame, sabio, está viva o muerta?

Muy calmadamente el sabio sonrió y respondió

"Depende de ti ..... Ella está en tus manos".

MORALEJA: Nuestra vida está en nuestras manos, como la mariposa ..... Nos toca a nosotros escoger que hacer con ella. Somos libres de elegir el bien, la rectitud, y la vida eterna; también somos libres para elegir el mal, el cautiverio y la miseria.
Nosotros elegimos nuestro curso de acción, no somos libres de escoger las consecuencias que conllevan nuestras acciones.
No debemos culpar a nadie de nuestro destino, nosotros somos los únicos responsables.

Seamos mariposas sabias, volemos alto y sublime hasta llegar al cielo.


(Esta historia fue escrita por autor desconocido. La historia con moraleja fue coleccionada y recontada por Max Guerra)

ELLA NO SABE QUIÉN SOY! ... Que es el amor verdadero?

ELLA NO SABE QUIÉN SOY!  

Era una mañana agitada, eran las 8:30, cuando un señor mayor, de unos 80 años, llegó al hospital para que le sacaran los puntos de su pulgar.

El señor dijo que estaba apurado y que tenía una cita a las 9:00 am.
Comprobé sus señales vitales y le pedí que tomara asiento, sabiendo que quizás pasaría más de una hora antes de que alguien pudiera atenderlo.

Lo ví mirando su reloj y decidí, que ya que no estaba ocupado con otro paciente, podría examinar su herida. Durante el examen, comprobé que estaba curado, entonces le pedí a uno de los doctores, algunos elementos para quitarle las suturas y curar su herida.

Mientras le realizaba las curaciones, le pregunté si tenía una cita con otro médico esa mañana, ya que lo veía tan apurado.

- El señor me dijo que no, que necesitaba ir al geriátrico para desayunar con su esposa.

Le pregunté sobre la salud de ella.

- El me respondió que ella hacía tiempo que estaba allí ya que padecía de Alzheimer.

Le pregunté si ella se enfadaría si llegaba un poco tarde.
- Me respondió que hacía tiempo que ella no sabía quién era él, que hacía cinco años que ella no podía ya reconocerlo.

Me sorprendió, y entonces le pregunté, ‘¿Y usted sigue yendo cada mañana, aun cuando ella no sabe quién es usted?’ 
- Él sonrió y me acarició la mano.

“Ella no sabe quién soy,  pero yo aún se quién es ella.”

Se me erizó la piel, y tuve que contener las lágrimas mientras él se iba, y pensé:

“Ese es el tipo de Amor que quiero en mi Vida.”

MORALEJA: El Amor Verdadero no es físico, ni romántico. El Amor Verdadero es la aceptación de todo lo que es, ha sido, será y no será. El Amor Verdadero ama con toda la mente, cuerpo, alma y corazón. El Amor Verdadero todo lo puede, todo lo cree, todo lo espera, y todo lo soporta. El Amor Verdadero nunca deja de existir, nace, crece y reproduce pero jamás ha de morir.


(Esta historia fue escrita por un autor desconocido. La historia con su moraleja, fue coleccionada y recontada por Max Guerra).

domingo, 5 de enero de 2014

LAS CAJAS! ... Olvidemos el pasado que nos trajo algunas lluvias de dolor, tristezas y penas.

LAS CAJAS! 

Tengo en mis manos dos cajas que un buen amigo me regalo para guardar mi vida.
Me dijo: Pon tu dolor, tus tristezas y penas en la negra …y… todas tus alegrías y bendiciones en la dorada.

Decidí seguir el sabio concejo de mi buen amigo.
Durante mi vida, he puesto todo mi dolor, mis tristezas y penas en la negra, y todas mis alegrías y bendiciones en la dorada.
Pero mientras la dorada se fue poniendo muy pesada la negra permanecía tan liviana como antes.

Con curiosidad abrí la caja negra para saber por qué seguía tan liviana y encontré que en el fondo de la caja había un agujero por el cual se habían ido todo mi dolor, mis tristezas y mis penas.

Pensé en voz alta - ¿A dónde habrán ido a parar todo lo que estaba dentro de la caja negra?
y después mi corazón me dijo en voz baja:
- No preguntes más y camina la vida en pos de la excelencia, la vida eterna y la exaltación.

MORALEJA:
- Olvidemos el pasado que nos trajo algunas lluvias de dolor, tristezas y penas.
- Enfoquémonos en vivir una vida feliz, en paz y sanamente, ya que nuestra vida está llena de alegrías en donde sobreabundan las bendiciones las cuales son incontables y eternas.


(Esta historia fue escrita por un autor anónimo. La historia con moraleja fue coleccionada, y recontada por Max Guerra).

EL RICO Y EL POBRE! ... ¿De qué está lleno tú corazón?

EL RICO Y EL POBRE!

Un hombre rico le regala a un hombre pobre una canasta llena de basura.

El hombre pobre le sonrió!… y corrió con la canasta, la vació y la llenó de flores,
… y se la regaló al regresar.

El hombre rico se asombró y le preguntó:
¿Porque me has dado flores?
Si yo te di basura! – si solo basura!

El hombre pobre le dijo:
"Porque cada quien da lo que tiene en su corazón”.

MORALEJA:
¿De qué está lleno tú corazón?
– De caridad o de egoísmo.
– De humildad o de orgullo.
– De modestia o de jactancia.
– De sencillez o de vanidad.
– De amor o de antipatía.
– De igualdad o de discriminación.
– De flores o de basura.


(Esta historia con moraleja fue escrita, o coleccionada, y recontada por Max Guerra. Basado en un cuento oriental árabe con autor anónimo).

LA BOTELLA! ... La fe es la certeza de lo que se espera.


LA BOTELLA! 

Un hombre estaba perdido en el desierto, destinado a morir de sed. Por suerte, llego a una cabaña vieja, desmoronada, sin ventanas, sin techo.

El hombre anduvo por ahí y se encontró con una pequeña sombra donde acomodarse para protegerse del calor y el sol del desierto. Mirando a su alrededor, vio una vieja bomba de agua, toda oxidada. Se arrastró hacia allí, tomo la manivela y comenzó a bombear, a bombear y a bombear sin parar, pero nada sucedía.

Desilusionado, cayó postrado hacia atrás, y entonces notó que a su lado había una botella vieja. La miró, la limpió de todo el polvo que la cubría, y leyó el mensaje que contenía: "Amigo, usted necesita primero preparar la bomba con toda el agua que contiene esta botella, después, por favor tenga la gentileza de llenarla nuevamente antes de irse".

El hombre desenroscó la tapa de la botella, y vio que estaba llena de agua!
De pronto, se vio en un dilema: si bebía aquella agua, el podría sobrevivir, pero si la vertía en esa bomba vieja y oxidada, tal vez obtendría agua fresca, bien fría, del fondo del pozo, y podría tomar toda el agua que quisiese, o tal vez no, tal vez, la bomba no funcionaría y el agua de la botella seria desperdiciada.

Que debiera hacer?
Derramar el agua y esperar a que saliese agua fresca, … o beber el agua vieja de la botella e ignorar el mensaje?
Debía perder toda aquella agua en la esperanza de aquellas instrucciones poco confiables escritas no se cuánto tiempo atrás?

Al final, derramó toda el agua en la bomba, agarró la manivela y comenzó a bombear, y la bomba comenzó a rechinar, pero nada pasaba.

La bomba continuaba con sus ruidos y entonces de pronto surgió un hilo de agua, después un pequeño flujo y finalmente, el agua corrió con abundancia...Agua fresca, cristalina.

Lleno la botella y bebió ansiosamente, la lleno otra vez y tomó aún más de su contenido refrescante. Enseguida, la lleno de nuevo para el próximo viajante, la lleno hasta arriba, tomó la pequeña nota y añadió otra frase:

"Créame que funciona, usted tiene que dar toda el agua, antes de obtenerla nuevamente".

MORALEJA: La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción y esperanza en cosas que no se ven, y que son verdaderas.
– La fe es una elección individual que cada persona debe buscar, desarrollar y cultivar. Si la utilizamos apropiadamente, tiene resultados de alcance extraordinario ya que puede transformar nuestra vida y convertirla en una sinfonía de gozo y felicidad. La fe, es un principio de acción y poder... y el que la tenga en el último día le ira bien.


(Esta historia fue escrita por un autor desconocido. La historia con la moraleja fue coleccionada y recontada por Max Guerra).

LA CARRERA EMOTIVA! ... Lo que importa en esta vida, más que ganar, es ayudar a los demás para vencer.

LA CARRERA EMOTIVA!  
- En honor a las olimpiadas especiales.

Hace algunos años, en las olimpiadas para personas con discapacidad de Seattle, también llamadas “Olimpiadas especiales”, nueve participantes, todos con deficiencia mental, se alinearon para la salida de la carrera de los cien metros lisos.

A la señal, todos partieron, no exactamente disparados, pero con deseos de dar lo mejor de sí, terminar la carrera y ganar el premio. Todos, excepto un muchacho, que tropezó en el piso, cayó y rodando comenzó a llorar.

Los otros ocho escucharon el llanto, disminuyeron el paso y miraron hacia atrás. Vieron al muchacho en el suelo, se detuvieron y regresaron: TODOS.

Una de las muchachas, con síndrome de Down, se arrodilló, le dio un beso y le dijo: “Listo, ahora vas a ganar”. Y todos, los nueve competidores entrelazaron los brazos y caminaron juntos hasta la línea de llegada.

El estadio entero se puso de pie y en ese momento no había un solo par de ojos secos. Los aplausos duraron largos minutos, las personas que estaban allí aquél día, repiten y repiten esa historia hasta hoy.

MORALEJA: Porque en el fondo, todos nosotros sabemos que lo que importa en esta vida, más que ganar, es ayudar a los demás para vencer, aunque ello signifique disminuir el paso y cambiar el rumbo. Porque el verdadero sentido de esta vida no es que cada uno de nosotros gane en forma individual sino que: TODOS JUNTOS GANEMOS.

NOTA PERSONAL: Quiero agradecer a todas las personas que me han ayudado incondicionalmente durante mi vida a levantarme en cada tropiezo y en cada caída, por culpa de mis debilidades, flaquezas, pecados y orgullo.

Ojalá que todos seamos capaces de disminuir el paso para ayudar a alguien que en cierto momento de su vida tropezó y que necesita de nuestra ayuda para continuar por ese camino angosto y estrecho que conduce a la vida eterna.


(Esta historia fue escrita por un autor desconocido. La historia fue coleccionada, y recontada por Max Guerra. Fue basada en una historia real ocurrida durante las olimpiadas especiales en Seattle de 1976).

ORACIÓN DE UN NIÑO! ... Nuestros hijos son el televisor de nuestro hogar. No los remplacemos.

ORACIÓN DE UN NIÑO!  

Un niño, poco antes de dormir hizo una oración y dijo:
Señor esta noche te pido algo especial, por favor conviérteme en un televisor.

Quisiera ocupar su lugar para poder vivir lo que vive él en nuestra casa. Me gustaría tener un cuarto especial para mí en donde reunir a todos los miembros de mi familia a mí alrededor.

Quisiera sentir el cuidado especial e inmediato que él recibe cuando algo no está bien. Ser tomado en serio cuando hablo y convertirme en el centro de atención al que todos quieren mirar y escuchar, sin ser interrumpido ni cuestionado.

Quisiera tener la compañía de mi papá cuando llega a casa aunque venga cansado del trabajo. Que mi mamá me busque cuando esté sola y aburrida, en lugar de ignorarme. Y que mis hermanos se peleen para estar conmigo.

Quisiera divertirlos a todos aunque a veces no les diga nada. Y vivir la sensación de que lo dejen todo por pasar algunos momentos a mi lado.

Señor no te pido mucho, sólo vivir lo que vive cualquier televisor.

MORALEJA: Si tenemos el gozo y la bendición de tener hijos alrededor de nosotros cada día, permitamos que ellos sientan en su alma que son nuestro único televisor. Dediquémosle nuestro tiempo, espacio, y atención que ellos desean y esperan de nosotros. Escuchémoslos y tengamos una comunicación constante y saludable con nuestros hijos. Expresemos regularmente nuestro amor, cariño, aprecio, admiración y que ellos sepan que les amamos incondicionalmente y que son nuestros mejores amigos.

Si nuestros hijos viven lejos: Invitémoslos a venir a casa, si las circunstancias lo permiten visitémoslos. Tomemos tiempo para escribir y enviarles cartas, correos por email, mensajes electrónicos, chatear, skypear o simplemente llamarlos por teléfono, aunque ellos no hagan lo mismo.

Nuestros hijos son el televisor de nuestro hogar. No los remplacemos!


(Esta historia fue escrita por autor desconocido. La historia con moraleja fue coleccionada y recontada por Max Guerra Moscoso).


SOLTAR LA CARGA QUE LLEVAMOS! ... No carguemos con el peso del odio y del resentimiento.

SOLTAR LA CARGA QUE LLEVAMOS!

Un maestro narró a sus discípulos el siguiente relato:

- Un hombre que iba por el camino tropezó con una gran piedra. La recogió y la llevó consigo. Poco después tropezó con otra, igualmente la cargó. Todas las piedras con que iba tropezando las cargaba, hasta que aquel peso se volvió tan grande que el hombre ya no pudo caminar.

¿Qué piensan ustedes de ese hombre? Preguntó el maestro.

- Qué es un necio - respondió uno de los discípulos.
¿Para qué cargaba las piedras con que tropezaba?

Dijo el maestro: - Eso es lo que hacen aquellos que cargan las ofensas que otros les han hecho, los agravios sufridos, y aun la amargura de las propias equivocaciones. Todo eso lo debemos dejar atrás, y no cargar las pesadas piedras del rencor contra los demás o contra nosotros mismos.

Si hacemos a un lado esa inútil carga, si no la llevamos con nosotros, nuestro camino será más ligero y nuestro paso más seguro.

Así dijo el Maestro, y los discípulos se hicieron el propósito de no cargar nunca el peso del odio o del resentimiento.

MORALEJA: Nunca más carguemos con el peso del odio y del resentimiento. Debemos de perdonar las ofensas de manera sincera y completa, además debemos de olvidarlas y nunca más recordarlas. Hay que hacerlo sin tomar en consideración si nuestro antagonista se arrepiente o no, ni cuán sincera sea su transformación, ni tampoco si nos pide o no perdón.

“Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; … más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas” (Mateo 6:14–15).

Nunca olvidemos que el Señor nos juzgará con la misma medida con que nosotros midamos. Si somos severos, no debemos esperar otra cosa que severidad. Si somos misericordiosos con los que nos ofendan, Él será misericordioso con nosotros en nuestros errores. Si no perdonamos, Él nos dejará envueltos en nuestros propios pecados.


(Esta historia fue escrita por autor desconocido. La historia con moraleja fue coleccionada y recontada por Max Guerra Moscoso).

MAESTRA, ¿QUÉ ES EL AMOR? ... El amor es algo que se siente. Hay que tener sensibilidad para vivirlo.

MAESTRA, ¿QUÉ ES EL AMOR? 

Uno de los niños de una clase de educación infantil preguntó: Maestra… ¿qué es el amor?

La maestra sintió que la criatura merecía una respuesta que estuviese a la altura de la pregunta inteligente que había formulado. Como ya estaban en la hora del recreo, pidió a sus alumnos que dieran una vuelta por el patio de la escuela y trajeran cosas que invitaran a amar o que despertaran en ellos ese sentimiento. Los pequeños salieron apresurados.

Cuando volvieron, la maestra les dijo: Quiero que cada uno muestre lo que ha encontrado.

El primer alumno respondió: Yo traje esta flor… ¿no es bonita?

El segundo alumno respondió: Yo traje esta mariposa… ¿no es única?

A continuación, otro alumno dijo: Yo traje este pichón de pajarito que encontré en un nido… ¿no es gracioso?

Y así los chicos, uno a uno, fueron mostrando a los demás lo que habían recogido en el patio.

Cuando terminaron, la maestra advirtió que una de las niñas no había traído nada y que había permanecido en silencio mientras sus compañeros hablaban. Se sentía avergonzada por no tener nada que enseñar.

La maestra se dirigió a ella: Muy bien, ¿y tú?, ¿no has encontrado nada que puedas amar?

La niña, tímidamente, respondió: Lo siento, seño.
- Vi la flor y sentí su perfume, pensé en arrancarla pero preferí dejarla para que exhalase su aroma durante más tiempo.
- Vi también mariposas suaves, llenas de color, pero parecían tan felices que no intenté coger ninguna.
- Vi también al pichoncito en su nido, pero al subir al árbol, noté la mirada triste de su madre y preferí dejarlo allí.

Así que traigo conmigo el perfume de la flor, la libertad de las mariposas y la gratitud que observé en los ojos de la madre del pajarito. ¿Cómo puedo enseñaros lo que he traído?

La maestra le dio las gracias a la alumna y emocionada le dijo que había sido la única en advertir que lo que amamos no es un trofeo y que al amor lo llevamos en el corazón.

MORALEJA: El amor es algo que se siente. Hay que tener sensibilidad para vivirlo.
El amor es el afecto intenso y el cariño incondicional que uno tiene hacia una persona, animal o cosa.
El amor nutre y sostiene la fe en Dios, es una fuente de fortaleza y aleja el temor.
La felicidad viene al poner el bienestar de los demás por encima del nuestro; eso es lo que significa el amor.

“Que os améis unos a otros; como yo os he amado” (Juan 13:34).
De esta sencilla frase depende el éxito de cada matrimonio y familia. Si la amamos con todo nuestro corazón, alma y mente, convertimos a una familia común y corriente en una familia extraordinaria y eterna.


(Esta historia fue escrita por autor desconocido. La historia con moraleja fue coleccionada y recontada por Max Guerra Moscoso).

viernes, 3 de enero de 2014

LA NIÑA DE LAS MANZANAS! ... ¿Somos nosotros Jesús?

LA NIÑA DE LAS MANZANAS!  

Un grupo de vendedores fue a una convención de ventas. Todos le habían prometido a sus esposas que llegarían a tiempo para cenar el viernes por la noche.

Sin embargo, la convención terminó un poco tarde, y llegaron retrasados al aeropuerto. Entraron todos con sus boletos y portafolios, corriendo por los pasillos.

De repente, y sin quererlo, uno de los vendedores tropezó con una mesa que tenía una canasta de manzanas. Las manzanas salieron volando por todas partes. Sin detenerse, ni voltear para atrás, los vendedores siguieron corriendo, y apenas alcanzaron a subirse al avión.

Todos menos uno. Éste se detuvo, respiró hondo, y experimentó un sentimiento de compasión por la dueña del puesto de manzanas. Le dijo a sus amigos que siguieran sin él y le pidió a uno de ellos que al llegar llamara a su esposa y le explicara que iba a llegar en un vuelo más tarde.

Luego se regresó a la terminal y se encontró con todas las manzanas tiradas por el suelo. Su sorpresa fue enorme, al darse cuenta de que la dueña del puesto era una niña ciega. La encontró llorando, con enormes lágrimas corriendo por sus mejillas.

Tanteaba el piso, tratando, en vano, de recoger las manzanas, mientras la multitud pasaba, vertiginosa, sin detenerse; sin importarle su desdicha. El hombre se arrodilló con ella, juntó las manzanas, las metió a la canasta y le ayudó a montar el puesto nuevamente.

Mientras lo hacía, se dio cuenta de que muchas se habían golpeado y estaban magulladas. Las tomó y las puso en otra canasta. Cuando terminó, sacó su cartera y le dijo a la niña: "Toma, por favor, estos cien pesos por el daño que hicimos. ¿Estás bien?"

Ella, llorando, asintió con la cabeza. El continuó, diciéndole, "Espero no haber arruinado tu día".

Conforme el vendedor empezó a alejarse, la niña le gritó: "Señor...".

Él se detuvo y volteó a mirar esos ojos ciegos. Ella continuó: "¿Es usted Jesús...?"

Él se paró en seco y dio varias vueltas, antes de dirigirse a abordar otro vuelo, con esa pregunta quemándole y vibrando en su alma:

"¿Es usted Jesús?”

MORALEJA: Somos nosotros Jesús! - Que estamos haciendo cada día para parecernos más a Él.
Predicar y hablar sobre el evangelio no significa nada si no llevamos una vida en armonía perfecta con las enseñanzas y el ejemplo de Jesús.
Mostremos nuestra Fe por medio de nuestras obras, nuestra diligencia, nuestra fidelidad y nuestras energías, porque por medio de nuestros frutos nos conocerán.

Seamos la luz del mundo por medio del servicio, la caridad y el amor hacia nuestros semejantes.
Hoy es un hermoso día para comenzar y ponernos a trabajar, no escondamos más esa luz sino irradiémosla a lo largo de nuestra vida.


(La historia fue escrita por autor desconocido. La historia con moraleja fue coleccionada y recontada por Max Guerra Moscoso).

EL VALOR DE CADA UNO! ... Tratemos a todos por igual, no despreciemos, ni discriminemos a nadie.

EL VALOR DE CADA UNO! 

Un niño entró en una tienda de animales y preguntó el precio de unos cachorros que estaban en venta.

- Entre 30 y 50 euros, respondió el dueño.
...
El niño sacó unas monedas de su bolsillo y dijo:

- Sólo tengo 2 euros...¿Podría ver los perritos?

El dueño de la tienda sonrió y llamó a Fifi, la madre de los cachorritos, que vino corriendo, seguida de cinco bolitas de pelo. Uno de los cachorritos venía de último y caminaba con dificultad.

El niño, señalando a aquel cachorrito, preguntó:

- ¿Qué le ha pasado?

El dueño de la tienda le dijo que el veterinario le había examinado y descubrió que tenía un problema en el hueso de la cadera, de manera que siempre caminaría con dificultad.

El niño se animó y dijo con los ojos llenos de alegría:

- ¡Ése es el perrito que quiero comprar!

El dueño de la tienda respondió:

- No, a este no lo puedes comprar. Si de veras lo quieres, te lo regalo.

El niño guardó silencio y con los ojos llenos de lágrimas, miró fijamente al dueño de la tienda y le dijo:

- Yo no quiero que usted me lo regale. Este perrito vale igual que cualquiera de los otros y yo voy a pagarlo todo.
Le doy ahora 2 euros, y le iré pagando cinco euros cada mes, hasta pagar todo.

Sorprendido, el dueño de la tienda le contestó:

- ¿Cómo vas a comprar este perrito? Nunca podrá correr, saltar o jugar contigo y con los otros perritos.

El niño, muy serio, se agachó y se descubrió lentamente la pierna izquierda, dejando ver la prótesis que usaba para andar... Y, mirando al dueño de la tienda le respondió:

- Mire...a mí me falta una pierna...Yo no corro muy bien y el perrito va a necesitar de alguien que lo entienda.

MORALEJA: Tratemos a todos por igual, no despreciemos ni discriminemos a nadie a causa de sus discapacidades, imperfecciones, debilidades, pruebas, situación económica, nacionalidad, color, raza, religión, orientación sexual o estado familiar.
Seamos personas libres de odio, racismo, hipocresía, y creernos más que los demás.

Aceptemos, amemos y sirvamos a todas las personas tal y como son. Hagámoslo con respeto, compasión, tolerancia, sensibilidad y sinceridad.


(Esta historia fe escrita por autor desconocido. La historia con moraleja fue coleccionada y recontada por Max Guerra Moscoso).

MANOS QUE ORAN! ... Siempre hay que saber valorar y agradecer los bienes recibidos.

MANOS QUE ORAN! 

Durante el siglo XV, en una pequeña aldea cercana a Nüremberg en Alemania, vivía una familia con 18 niños. Para poder poner pan en la mesa para tal prole, el padre, y jefe de la familia, trabajaba casi 18 horas diarias en las minas de oro, y en cualquier otra cosa que se presentara.

A pesar de las condiciones tan pobres en que vivían, dos de los hijos de Albrecht Durer tenían un sueño. Ambos querían desarrollar su talento para el arte, pero bien sabían que su padre jamás podría enviar a ninguno de ellos a estudiar a la Academia.

Después de muchas noches de conversaciones calladas entre los dos, llegaron a un acuerdo. Lanzarían al aire una moneda. El perdedor trabajaría en las minas para pagar los estudios al que ganara. Al terminar sus estudios, el ganador pagaría entonces los estudios al que quedara en casa, con las ventas de sus obras, o como fuera necesario.

Lanzaron al aire la moneda un domingo al salir de la Iglesia.
Albrechtt Durer ganó y se fue a estudiar a Nüremberg.

Albert comenzó entonces el peligroso trabajo en las minas, donde permaneció por los próximos cuatro años para sufragar los estudios de su hermano, que desde el primer momento fue toda una sensación en la Academia.

Los grabados de Albretch, sus tallados y sus óleos llegaron a ser mucho mejores que los de muchos de sus profesores, y para el momento de su graduación, ya había comenzado a ganar considerables sumas con las ventas de su arte.

Cuando el joven artista regresó a su aldea, la familia Durer se reunió para una cena festiva en su honor. Al finalizar la memorable velada, Albretch se puso de pie en su lugar de honor en la mesa, y propuso un brindis por su hermano querido, que tanto se había sacrificado para hacer sus estudios una realidad.

Sus palabras finales fueron: "Y ahora, Albert hermano mío, es tu turno.
Ahora puedes ir tú a Nüremberg a perseguir tus sueños, que yo me haré cargo de ti".

Todos los ojos se volvieron llenos de expectativa hacia el rincón de la mesa que ocupaba Albert, quien tenía, el rostro empapado en lágrimas, y movía de lado a lado la cabeza mientras murmuraba una y otra vez: "No... no... no...".

Finalmente, Albert se puso de pie y secó sus lágrimas. Miró por un momento a cada uno de aquellos seres queridos y se dirigió luego a su hermano, y poniendo su mano en la mejilla de aquel le dijo suavemente: "No, hermano, no puedo ir a Nuremberg.

Es muy tarde para mí. Mira lo que cuatro años de trabajo en las minas han hecho a mis manos. Cada hueso de mis manos se ha roto al menos una vez, y últimamente la artritis en mi mano derecha ha avanzado tanto que hasta me costó trabajo levantar la copa durante tu brindis... mucho menos podría trabajar con delicadas líneas el compás o el pergamino y no podría manejar la pluma ni el pincel. No, hermano... para mí ya es tarde".

Más de 450 años han pasado desde ese día. Hoy en día los grabados, óleos, acuarelas, tallas y demás obras de Albretch Durer pueden ser vistos en museos alrededor de todo el mundo. Pero seguramente usted, como la mayoría de las personas, sólo recuerde uno. Lo que es más, seguramente hasta tenga uno en su oficina o en su casa.

Un día, para rendir homenaje al sacrificio de su hermano Albert, Albretch Durer dibujó las manos maltratadas de su hermano, con las palmas unidas y los dedos apuntando al cielo. Llamó a esta poderosa obra simplemente "Manos", pero el mundo entero abrió de inmediato su corazón a su obra de arte y se le cambió el nombre a la obra por el de "Manos que oran".

La próxima vez que veas una copia de esta creación, mírala bien.
Permite que sirva de recordatorio, si es que lo necesitas, de que nadie, nunca, ¡triunfa solo!

MORALEJA: Siempre hay que saber valorar y agradecer los bienes recibidos. Pequeños o grandes, todos son para nuestro beneficio.
Debemos siempre tener un corazón lleno de gratitud por todas aquellas personas que durante nuestra vida nos han compartido sus recursos, enseñanzas, habilidades, talentos, habilidades, dones y tiempo.
Agradecidos por toda la ayuda y servicio recibido, y sobre todo por el amor profundo que nos han brindado.


(Esta historia fue escrita por autor desconocido. La historia con moraleja fue coleccionada y recontada por Max Guerra Moscoso).