lunes, 19 de octubre de 2015

EL PESCADOR Y SU SOCIO ... La codicia es una maldición.

EL PESCADOR Y SU SOCIO

Una vez un rey organizó una fiesta y le gustaba el pescado, pero el pescado no estaba disponible.

Un pescador trajo un pez y el portero lo detuvo en la puerta.

El portero le dijo. "Te puedo permitir entrar si me das la mitad de lo que te den".

El pescador estuvo de acuerdo.

El rey estaba muy feliz por haber disfrutado del delicioso pescado.

Entonces pregunto el precio al pescador, y este respondió: "Diez latigazos en la espalda desnuda".

El rey se sorprendió y permitió que le dieran los 10 latigazos al pescador.

Cuando el pescador había recibido cinco latigazos, gritó: "¡Detente, tengo un socio en este negocio. La mitad de las ganancias irá al portero".

El rey entendió la situación y le entrego una buena recompensa al pescador.

El portero recibió cinco latigazos en su espalda desnuda y fue despedido.

MORALEJA: La codicia es una maldición.

Taylor Caldwell dijo: “La codicia es el más feo y detestable de los pecados, porque se alimenta de su propio apetito y nunca se sacia, y su rapacidad aumenta consigo misma”.

(Esta historia con su moraleja fue escrita por un autor desconocido).